Las costillas de ternera asadas son un clásico que nunca pasa de moda. Esta receta te guía paso a paso para lograr un plato digno de los mejores asadores. Con una cocción lenta y una mezcla de especias que realza cada bocado, estas costillas son perfectas para una comida familiar o una cena con amigos. El secreto está en el marinado y en asarlas a baja temperatura para obtener una carne que se deshace en la boca.
Envolvemos la costilla de ternera, una vez salpimentada, en papel aluminio y horneamos durante una hora y media.
Por otro lado en una sarten ponemos aceite y ajos enteros a dorar, una vez dorados añadimos la cebolla, el jengibre y la pimienta en polvo. Dejamos que se poche durante al menos 20 minutos y añadimos la salsa inglesa y el oregano fresco convertido en ceniza con un soplete.
A la hora y media (o cuando la costilla se suelte del hueso) la sacamos del horno y desglasamos la fuente con vino blanco. Esta reduccion la añadimos a cazuela de la salsa y dejamos cocer 5 minutos. Trituramos y a servir.
Para servir dividir las costillas en partes adecuadas para una ración y glaseamos con la salsa. Para la base del plato ponemos unas patatas panadera.